Era el momento de desempolvar mi querida bicicleta para dos. Siempre dispuesta a darme buenos momentos, decidimos salir un 15 de Enero por sendas, caminos y carreteras colindantes a mi hogar. El capitán y el fogonero pronto encontraron la sintonía necesaria para hacer un gran viaje. Primeros momentos para encontrar el golpe de pedal y la justa sincronización de movimientos. Fácil, muy fácil fue deslizarse por las sendas que serpentean nuestra ciudad. Un terreno agradable con pocas irregularidades y tan dulce que poco a poco nos permitió tomar velocidad. Lo que se suponía seria una salida de medio día fue tomando cuerpo y se convirtió en una ruta bastante sería. Al final nos salieron una "burrada" de kilómetros y más horas de las previstas, incluida la parada para tomarnos unos espaguetis que no estaban a la altura y un plátano con chocolate templado y canela que nos dio el punto necesario para iniciar el largo retorno. Ahora mismo un pequeñisimo dolor de piernas me indica que el recorrido fue exigente. Pero la gozada de rodar en buena compañía, grabando imagenes en mi retina, percibiendo los delicados perfumes del invierno y sintiendo en mi rostro mil sensaciones placenteras, hacen que ya piense en la próxima salida. Será una nocturna por lugares con mucho encanto y el equipo seguirá siendo el mismo, es una tontería cambiar cuando todo a funcionado a las mil maravillas.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Me alegra que los tambores toquen, por fín, al unísono..., disfrútalo porque ere un auténtico privilegiado....
ResponderEliminarLMI
Qué chula la bici! MC
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