miércoles, 30 de noviembre de 2011

Peligro en el camino




Cierto amigos, sales con tu bicicleta por el monte y te encuentras el peligro en medio del camino.Peligro de color rojo, peligro silencioso que se presenta en la cocina de tu casa cuando lo preparas como un manjar dominical. Si tienes amigos a los que quieras agasajar con manjares de esta especie, ya sabes, sube al monte el próximo fin de semana y sirve tu venganza en la mejor vajilla de que dispongas. Es más os lo puedo poner más fácil. Las setas que ves en la imagen las encontramos en el Monte de Muño, en la parte alta. Nosotros nos llevamos las justas, no andamos sobrados de amigos, pero dejamos muchas más,las justas para dejar fuera de combate a todo un batallón.


Si quieres que su final sea dulce pon en tu equipo de música la canción que te posteo.



martes, 29 de noviembre de 2011

Tiburones o delfines

He de pedir disculpas o mejor dicho perdón. No siempre actuo de la manera adecuada. En ocasiones por mi boca salen calificativos o me extralimito hablando de situaciones, personas, accioness etc. No es una cualidad hablar mucho y se convierte en defecto cuando hablas a la ligera. Me he pasado meses dudando de un amigo, haciendo comentarios que me he tenido que tragar y creo que es de justicia reconocerlo y pedir disculpas. Más adelante sabreis quién es y os alegrareis de que los hechos hayan sido los que conocereis. Desde eta bitacora me gusta ver lo positivo de las situaciones y de las personas. En contadas ocasiones he contado, narrado o fotografiado cosas feas, y cuando lo he hecho ha sido por justicia torera. Me gustan más los delginews que los tiburones y estamos hablando de personas. Me gustan más los que son como el de ayer, y tengo la suerte de estar rodeado de ellos. Amigos de poca fé, en mi casa ya están de camino los Reyes Magos de Oriente y vaya como me gustan estos tres personajes tan simpaticos

lunes, 28 de noviembre de 2011

Linda Pulgosa está muy orgullosa.



Hablábamos de la presentación del documental del viernes en La Laboral (Chechu Rubiera, historia de un gregario de lujo). Subíamos el Monte de Muñó cuando nos lo encontramos, estaba con su familia recogiendo setas. Era el mismo lugar donde años atrás nos habíamos encontrado aquella enorme seta que acabaría en una olla de Baldornón.
Mí querida Linda Pulgosa se quedó encantada con aquel piropo que le echó el gregario de lujo: ¡No es nada pesada! Una conversación distendida sobre lo que habíamos vivido el viernes en el documental. Un apartado especial para hablar de la gran importancia de una gran mujer en la vida de un deportista (y de cualquier otro tipo) y un hasta la próxima semana fue todo lo que allí pasó. Era el final del otoño y cada oveja tenia que ir con su pareja.
Lo del viernes nos tenia entretenido a lo largo de toda la salida dominical. Un teatro lleno y una bonita historia, muy bien contada nos había removido algo por dentro. Todos hablaron bien de el. Me gusto mucho la pinta de su familia y la ternura con que hablaban sus hermanas del deportista de la familia.
En más de una ocasión se deslizó una lagrima sobre mi mejilla y no se muy bien por qué. Si se que es precioso que niños deportistas como IGNACIO, se empapen de ejemplos como el de Chechu. Que descubran a deportistas que son más que músculos en movimiento. Que se den cuenta que los logros deportivos son importantes pero que siempre estarán por encima los comportamientos humanos. La palabra gregario también es importante para andar por la vida. El compromiso con el grupo, la capacidad de esfuerzo y la solidaridad con los demás son actitudes que están muy bien.



viernes, 25 de noviembre de 2011

¡Por fin llega el viernes!

Los viernes tengo una alegría más. Esta será mi tercera sesión de aerobic. Me han admitido en un grupo de profesores con amor al deporte y con sentido del ritmo. Mis sensaciones son inmejorables. Es cierto que mi coordinación no es la mejor del mundo, aunque tampoco soy torpe. Mi sentido del ritmo deja mucho que desear pero le pongo ganas. Mi afán se superación y mi constancia están muy por encima de la media y mi esfuerzo está a la misma altura que mi sentido del humor.
Lo cierto es que cuando empieza a sonar la música me concentro y empiezo a seguir los pasos de mi profesora y a flotar en una atmosfera muy bonita. No tengo ni un minuto de respiro hasta que llegamos a los estiramientos con que acabamos la sesión. Me encanta observar al grupo. Mis compañeros/as lo hacen muy bien y están en buena forma, poca chicha y bastante músculo. La música hace que me sienta bien y no importa demasiado si me pierdo en algún paso, enseguida me recupero y me vengo arriba. He de reconocer que en la última sesión y por unos instantes sentí la armonía entre mis movimientos y los sonidos que salían por los altavoces.
Cuando llega la música más tranquila e iniciamos la relajación me da tiempo a observar con más detenimiento los movimientos de mi profesora. Veo equilibrio, movimientos coordinados, un control corporal enorme y una tranquilidad que creo va más allá de lo meramente físico.
Cuando se apagan las luces y la música y me voy a la ducha me encuentro relajado y con una tranquilidad de espíritu que hace que esté pensando muy seriamente cómprame unas mallas de aerobic y una camiseta de tirantes ajustada a mi torso, para poder hacer los ejercicios con mayor comodidad (jajaja).



jueves, 24 de noviembre de 2011

Paciencia, cariño, compañerismo y amor. ¡Palabras que nos gustan a todos!


P.D. La canción perfecta para sacar a pasear a tu perro por la playa de San Lorenzo.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Tendremos que esperar



Mientras preparo mi brillante sopa de ajo, me asomo a la ventana y me doy cuenta de que imagenes como las que te posteo tardaremos en volver a verlas. Eso de que el sol te golpee el rostro, eso de apoyar el culo en las piedras secas, eso de llevar las piernas al aire se acabó por esta temporada. A mi no me costará tanto acostumbrarme como a ese joven colombiano que esta tarde me hablaba de la penita que tenía en el cuerpo y de lo mucho que se acordaba de su país.



martes, 22 de noviembre de 2011

Hojas de otoño



¿De qué nos sirve cruzar caminos?

Me gusta escuchar historias de viajes. Me gusta asistir a sesiones donde los protagonistas cuentan lo que les ha sucedido en esos tremendos viajes a lugares lejanos. Ver sus instantaneas. Asistir a sus conferencias. Me gusta que me cuenten los detalles humanos, las historias personales y esas vivencias que te hacen mejor para el resto de tus días. Sesiones en las que los asistentes hacemos preguntas a los viajeros y donde podemos escrutar lo que ha calado de verdad en esos viajeros excepcionales.

Pero en más de una ocasión me decepciona comprobar que viajar solo significa hacer kilómetros, muchos kilómetros. Que el viajero se llena la boca hablando de la generosidad de los lugareños, de como comparten los pocos alimentos que tienen, de como hacen de anfitriones sin conocerte. En esos países pobres la llegada de un viajero en bicicleta es todo un acontecimiento y supongo que al viajero eso le hace sentirse como en casa.

Pero, en ocasiones, esos viajeros se olvidan de lo vivido y aquí en nuestras ciudades se vuelven como los demás ciudadanos. No han aprendido nada de esa humildad. La palabra generosidad no esté en su diccionario. Solidaridad, compañerismo y otro montón de esas cualidades que tanto me gustan parece que han desaparecido de su vida diaria. ¡Es una pena!

Por contra existen esos otros viajeros que apenas han cruzado la frontera de su calle y que sí que tienen algo en común con las personas que tan generosamente te dan lo que les falta. Afortunadamente mi lista de teléfonos está llena de individuos como estos últimos y me lo demuestran a diario. Un abrazo para todos.


lunes, 21 de noviembre de 2011

De paseo por la senda del río Ñora te encuentras escenas como esta, y lo tienes a cuatro minutos del centro de tu ciudad.









Sentarse a escuchar



20 sonrisas y 40 ojitos hacen que los sábados no pueda salir con mi querida Linda Pulgosa y mis amigos de aventuras. Pero como la vida no se acaba en las 28" de las ruedas de mi bicicleta, formo parte de un prestigioso grupo de montaña. Creo recordar que ya te he hablado en esta bitácora de mis compañeros de paseo. Es un grupo exclusivo, lo formamos solamente tres individuos y me gusta recorrer caminos con ellos porque son gente buena, me gusta escucharles porque saben siempre de lo que hablan y me gusta acompañarlos porque siempre aprendo algo con ellos.

Que vivimos en un paraíso ya lo sabe todo el mundo, pero siempre me alegra que la gente de fuera sea de nuestra misma opinión.

Escuchaba mientras almorzaba en la mesa de madera de la imagen a mi compañero contarme la anécdota siguiente:

Hace unos días, en los recepciones posteriores a la entrega de los premios Príncipe de Asturias entregaban a Leonard Cohen un libro de poetas asturianos. Los poemas iban acompañados de unas magnificas fotografías de las montañas asturianas realizadas por Arrojo. Nada más ver las imagenes Cohen preguntó a su interprete si las fotografias eran de Asturias. Al contestarle afirmativamente le instó a que le llevase a verlos inmediatamente, a lo que la interprete le tuvo que decir que las montañas no estaban demasiado cerca y que el protocolo no le permitia acercarse a Los Picos de Europa en aquel momento.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La noche perfecta

Hacia tiempo que no salía al monte por la noche. Un stop entre semana siempre es bienvenido. A las 19.00h ya es de noche. Salgo de mi trabajo, es miércoles y las luces de la ciudad ya están encendidas. Rápidamente me pongo la equipación adecuada, ya me están esperando a la puerta de casa. Resulta divertido pedalear en la oscuridad. Mi potente foco me lo pone fácil. La noche está impresionante. Hay claridad, no hace frío y no corre ni una gota de aire, es la noche perfecta. La ciudad desde la distancia parece una fiesta. Desde San Martín contemplamos toda la zona centro de Asturias. Oviedo es más luminoso que Gijón.
Son las 21.30h y a esa hora las conversaciones son diferentes. No vemos la cara de nuestros compañeros. La luz de nuestras linternas hace divertidas las bajadas. Yo siempre llevo a mis compañeros por delante y puedo observar la destreza de sus maniobras. Todo resulta armonioso. Sensaciones muy agradables se instalan en mis neuronas. La humedad del río Piles hace que el ultimo tramo de ruta transcurra con otro sabor. El grupo va perdiendo elementos según vamos llegando al casco urbano. Los últimos kilómetros los hacemos acompañados de la suave brisa del mar. Parece que nos conocemos de toda la vida. Mucho buen rollo acompañado de pequeñas anécdotas.
Despierto de mi sueño cuando abro la puerta de mi ascenso y me invade el olor a pescado frito de la vecina. Es la hora de cenar y tendré que pasar el trámite a base de sándwich de jamón York y queso.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Para los que llaman al cielo y para los que son bien recibidos en el paraiso.




Una bonita manera de espezar la jornada laboral



El mismo parque de ayer pero a distinta hora y en distinta situación. Me dirijo a mi trabajo en mi querida blue. Las mismas calles, los mismos semáforos, los mismos autobuses y las mismas emisiones de humo invadiendo mi espacio vital. Los mismos ciudadanos que se dirigen a su trabajo con la misma cara de todos los días.
Hoy mi dieta ha variado. He cambiado el clásico trigo inflado de marca blanca, por unas riquísimas galletas que me ha regalado la buena de Montse.
Ataco la última subida que me llevará al trabajo y cuando está a punto de acabarse, levanto la vista y veo mi ciudad con un oscuro cielo azul enmarcado por un potente arco iris que me sorprende. Pasado el primer instante decido dejar de dar pedal, dar media vuelta y volver a un lugar con mejor visibilidad para inmortalizar el momento. Una veterana que pasaba por allí me insta a mandar la fotografía a la televisión. Yo la contesto que me la reservo para mi, recojo la cámara y continuo feliz mi camino hacia mi apasionante trabajo. Ya he encontrado una buena razón para sentir que el día ha merecido la pena.





miércoles, 16 de noviembre de 2011

el hombre del traje gris tirando a azul

Un sonido estridente hizo que me metiese de lleno en el oscuro parque. El sonido de mis cubiertas al aplastar la hojarasca seguía sin tapar aquel ruido de gaita. Me lo encontré allí en el medio de la nada con su traje gris y su corbata azul, tocando una deshilachada gaita sin roncón.
De siempre me ha gustado escuchar el fuerte sonido de las gaitas en lugares abiertos, pero aquello se veía que tenia que cambiar mucho para sonar como el muchacho pretendía.
Me acerque y rápidamente entablamos conversación. Estaba ensayando y lo hacia en aquel lugar para no molestar, según me comentó. Yo creo que se escondía porque sentía pudor o algo parecido. Era innegable el entusiasmo que el hombre del traje gris mostraba hacía su hobby numero uno.
Le faltó tiempo para invitarme a una birras aquella bonita noche de sábado. Como en la canción de Sabina pacto de caballeros, todos los gastos de la noche corrieron a su cargo. Recorrimos la ciudad en su poderoso todo terreno, mientras sonaba en su potente equipo AC/DC. Me pareció un tipo tímido, generoso, listo y con un gran sentido del humor, pero con una gran dificultad para mostrarse tal y como era.
La cerveza negra hizo que viésemos la vida de color rosa y que nuestras lenguas salieran a pasear con enorme facilidad. Descubrí un hombre profundamente enamorado. Una persona ejemplar en su manera de actuar y muy coherente, pese a vivir rodeado de lujos.(¿Será cierto lo que me comentó?) No se su nombre ni a que dedica su tiempo libre, pero si se que su gaita un día sonara como las demás gaitas y que yo le encontraré en algún lugar luminoso. Se que se sentirá orgulloso de su música. Se que su traje dejará de ser gris para convertirse en azul, un azul cielo como su generosidad o un azul mar como su bondad.
Se que ese día me llamará y me llevará en su reluciente todo terreno a un profundo valle y desenfundará una bonita gaita con roncón y tocará algo que suene a música de verdad, música de la buena, música de la que te hace sentir. Se marcho con mi número de teléfono y prometió llamarme el día que eso ocurra. Ese día seré yo el que corra con todos los gastos que origine la velada y prometo que será una velada muy, muy sonada.

martes, 15 de noviembre de 2011

A 190 pulsaciones por minuto






Supongo que ellos no habrán podido apreciar el color del otoño ni les entusiasmará ver el suelo lleno de hojarasca. Se recorrieron los 2.700 metros del circuito a toda velocidad y lo repitieron hasta completar una hora de carrera. Pero este post va de los que están al otro lado. Los voluntarios que velan porque todo salga bien, disfrutan de la carrera y se lo saben todo sobre las competiciones. Son padres de chicos que compiten en categorías inferiores, veteranos aficionados a la bicicleta, miembros de club ciclistas etc. Se pasan dos días trabajando de sol a sol. Marcan el circuito, al finalizar la prueba lo limpian todo y además lo hacen a cambio de nada.
Espero que los corredores y los que hicieron que todo funcionase a la perfección disfruten de la canción que te posteo a continuación.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La hipocresida duerme...


Spining en una tarde lluviosa

Era una tarde lluviosa de Noviembre. Me apetecía probar mi nuevo Ipod, regalo de la persona que más quiero en este mundo y además el lo ha usado (un día hablaré de lo que me gusta que me regalen objetos personales usados). El paisaje en el mastodontico gimnasio al que voy, esta bien, yo diría que muy bien. Cuerpazos masculinos y femeninos por todas partes. Músculos con buena salud y gente guapa y bien uniformada.¡No les huele mal ni el sudor!
Colocarme en una buena bicicleta estática y encontrar a mi admirado "De la Mancha" fue todo uno. Rápidamente me puse a rodar pues mi objetivo era hacer una hora a un buen ritmo y experimentar sensaciones.
Mi Ipod en modo aleatorio me empezaba a suministrar música de lo más diverso. Los Secretos, B.B.King, Marvin Gaye, Billy Ray , Otis Rush, Fito,Marlango, Sabina, James Brown, Luther Allisón, Cohen etc.


Pude comprobar que la música que escucho es demasiado lenta para el 70% al que quería pedalear. Solamente Give me back my wig me puso al ritmo de mi plan de entrenamiento. Pero he decir que es divertido desconectar del mundo de los sonidos y dejarte llevar por la melodía de bonitas canciones, mientras ves el sudor de tu cuerpo caer a tu alrededor y empapar la vestimenta.


La vuelta a la calma o periodo de relajación fue la guinda del pastel. Diez minutos de estiramientos y una hora y media de SPA me pusieron en órbita para el resto de la semana, o quizás para el resto del mes.






P.D. Recupero para este post una vieja foto hecha en El Molín de Puerto, uno de los lugares más bonitos del concejo de Gozón.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¡Ese ojo me encanta!



En ocasiones no resulta fácil sacar adelante el post de cada día. Ayer me encontraba revisando los archivos de mi ordenador para llevarlo a formatear. En estas últimas semanas me he quedado sin ordenador, sin línea de Internet y sin alguna que otra cosa que no viene al caso. Lo cierto es que escribir por escribir es tontería y tratar de sacar un apunte diario, divertido, personal, informal, intrascendente, relajante,instructivo,sensato, muy personal o emotivo es una tarea que me llena de satisfacción.
Hoy estoy pensando en algunas personas que se acercan últimamente a esta bitácora. Pienso en Paco que abrirá este blog en algún mar lejano, en mi nuevo brothers que siempre está ahí y que se presenta cuando le necesito,pienso en Vanesa que ha pasado de exalumna a algo más importante, en el misterioso Javier que me sigue desde Londres, en los amigos del Levante, en esa bicilover que acaba de llegar a este, nuestro mundo,en esos muchachos que escuchan mi música, y en todos los colegas que , a diario, me hacen comentarios sobre lo que posteo.
Todo este rollo para colgar una fotos que ya son historia y que me apetecía mostrar.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

Bueno, sabio, generoso.

Decía un Maestro a sus discípulos:
- Un hombre bueno es aquél que trata a los otros como a él le gustaría ser tratado. Un hombre generoso es aquél que trata a otros mejor de lo que él espera ser tratado. Un hombre sabio es aquél que sabe cómo él y otros deberían ser tratados, de qué modo y hasta qué punto. Todo el mundo debería ir a través de las tres fases tipificadas por estos tres hombres.
Alguien le preguntó:
-¿Que es mejor: ser bueno, generoso o sabio?
- Si eres sabio, no tienes que estar obsesionado con ser bueno o generoso. Estás obligado a hacer lo que es necesario.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Excursiones de larga duración




Siempre me ha gustado enfrentarme a largas jornadas de bicicleta de montaña en solitario. La preparación, la planificación, la alimentación y la ejecución (¡Todo acabado en on!) Tienes que adecuar el ritmo de pedaleo a lo que te queda por delante. Al principio no sabes por donde te irá la cabeza. No sabes si los últimos kilómetros te resultaran agotadores. Tienes que tener en cuenta la comida que vas a llevar. No sabes si la ropa que llevas será suficiente o necesitaras aquello que dejaste a última hora en el armario.

Cuando acabas te das cuenta que siempre se llega a casa y siempre aceptas como una buena experiencia lo que te ha sucedido. Las imagenes son de la salida que hice por Peñas el fin de semana pasado. Apenas 6 horas de bici y un numero de kilómetros que puede rondar los 70( últimamente paso del ciclocomputer).

viernes, 4 de noviembre de 2011

Me ha encantado este mensaje encontrado en aquel muro que me recuerda tanto la peli "Los lunes al sol".


Feliz es aquél que se cree una lombriz

Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz


Feliz es aquél que se cree una lombriz





























jueves, 3 de noviembre de 2011

El mejor espectáculo del mundo



Nada (casi nada, ¡madre mia que exagerado soy cuando aporreo el ordenador!) mejor que comerte un buen bocadillo con los acantilados del cabo Peñas en el horizonte. El sol acariciandote, la dulce brisa recordandote que ya pasó el verano, la gaviotas serpenteando en el horizonte y la serenidad en tu cuerpo, hicieron de aquel momento algo que sin duda se volverá a repetir.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Salir pitando despues de hacer esta instantanea y pillar una mojadura ha sido toda una.Pero el ritmo de Los Coronas me hizo entrar en calor




Low Cost en el puente de los difuntos

Mi querida Linda Pulgosa me ha llevado de viaje. Gracias a las compañias de Low Cost he podido recorrer con Matt Hunter sus bosques, he podido adentrarme en pueblos con encanto de la Cordillera Cantábrica, he podido disfrutar de las delicadas playas de California, he podido corretear por los carriles bici de centro Europa, he discutido sobre la verdad de las ruedas de 29", he encontrado el desesperado pajarito que se había metido en un lío, he podido reencontrarme con ese amigo troglodita que todos tenemos y todo por el módico precio de ....€





P.D. Pon tu el coste del viaje. Estoy seguro de que no acertarás.

martes, 1 de noviembre de 2011

Ladrón de flores

Mi ignorancia en el tema de las flores es absoluta. Por eso no tengo ni idea de que flor te estoy posteando, pero como confidencia te contaré que me ha hecho mucha ilusión observar como se abría con gran parsimonia en el salón de mi hogar. Su delicado olor ha dejado descansar por unos días al agradable aroma del incienso que purifica mi morada. No recuerdo bien el día pero si el momento en que, cual delincuente de poca monta, me metí en mi mochila unos capullos que encontré en el lugar más apacible de mi pueblo. Sabía que no era lo correcto y por eso mi Linda Pulgosa fue un elemento fundamental para que la huida tuviese éxito.

Lo bonito fueron esos días en los que la naturaleza completaba el ciclo de la vida. Hoy ya marchita la flor ha perdido su prestancia y su vida, pero su delicada fragancia y su porte quedarán para siempre en mi corazón