Puedo asegurar que estas armas son suficientes para llenar de satisfacción al bicilover que escribe estas lineas. Como decía aquel compañero: "El viaje lo hacen los compañeros, lo demás lo vamos encontrando".
Lo cierto es que volvemos con la satisfacción del reencuentro con buena gente y el sabor de las tremendas empanadas, las abundantes sardinas y con el número 1906 fijado en nuestra retina.

















