jueves, 21 de marzo de 2019


Si ayer hablábamos de una mítica bicicleta de montaña candada en la barandilla colindante con el pantalan, hoy cambiamos de estilo.
Una bicicleta de carretera con pedales automáticos, muy bien cuidada y con componentes de alta calidad.
Su dueño también ausente nos invita a imaginarnos otro tipo de persona. Su bicicleta sin ápice de oxido y  con la pintura impoluta nos da más pistas sobre el personaje. El ejercicio de hoy nos invita a hacer múltiples suposiciones. Por eso dejamos el final abierto y que cada cual saque sus propias conclusiones 

No hay comentarios:

Publicar un comentario