El viernes nos marchamos de nuestras escuelas con el eco de las palabras de Greta Thunberg. El sábado y el domingo disfrutábamos del sonido de la única ave que no tiene voz. Sin embargo el dulce sonido que hace su pico al golpearse, nos encandiló durante nuestras horas de paseo.
Tememos que las nuevas generaciones no puedan disfrutar de la naturaleza de la misma manera que lo hace el que os escribe.
En esta bitacora, como no podía ser de otra manera, nos unimos a ese doloroso grito y os proponemos colaborar para que nada de esto suceda. Pequeños gestos que ayuden y conciencien a los que nos rodean. Menos plásticos, menos consumo y más apoyo a las instituciones que nos entienden y respaldan nuestras ideas.
https://youtu.be/wYr3DNWcFO0

No hay comentarios:
Publicar un comentario