En ocasiones tenemos que bajarnos de nuestras bicicletas para llegar a paraísos como el que te fotografío. Todo un coloso de piedra al que nos gusta ir y que esta a tiro de piedra. Somos conscientes del lujazo que tenemos y por eso no nos cuesta nada cambiar las zapatillas de bicicleta por las botas de caminar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario