lunes, 1 de septiembre de 2014

Senderos recorridos

Después de dos meses de dar rienda suelta a nuestros deseos, llega el momento de cambiar de registro. El color de las moras nos indica que el otoño está a punto de comenzar, pese que los calendarios nos digan otra cosa.
Han sido dos meses de post enlatados, de historias breves y comentarios rápidos pero lo que más me apetecía era salir corriendo al amanecer y vivir el día hasta que el los últimos rayos de sol se alejasen.
He podido ver preciosos y tranquilos atardeceres. He paseado por lugares que ni imaginaba. Me he tropezado con personas estupendas y con otras no tanto, pero de todas he podido aprender algo. He compartido momentos irrepetibles en los que mi corazón ha estado a punto de estallar. Me he reído, me he caído, me he equivocado y en alguna ocasión he acertado.
Pero como siempre esto carecería de sentido si no se puede compartir con un amigo, un hermano o un amante. Y de eso tampoco me ha faltado. Amigos, familia y amantes han participado de manera vital en todo esto. En las próxima semanas te contaré todo lo que he vivido y se puede contar. Todas esas anécdotas que hacen que esta bitacora se mantenga con vida. Lo que no te cuente te lo podrás imaginar y lo que no sepa como contarlo, te lo enseñare en imágenes.
Y como de nacidos es se agradecidos, quiero dar un abrazo virtual a esos dos compañeros con los que he completado La gran pedals, a esa increíble compañera con la que he recorrido las playas del oriente asturiano, a esos brothers que tan olvidado me tiene y a ese gran surfero en ciernes.

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