Te pone la casa, te presta su sabiduría, te lo cuenta con palabras sencillas, te lleva por lugares de película, te transporta a otros mundos no muy lejanos y si muy heroicos. Y todo con tranquilidad, serenidad, humildad y modestia. Además todo aderezado con el sudor, la sangre y las lagrimas que nos proporcionan nuestras monturas. Por eso no la palabra que nos ronda por nuestra cabeza es "agradecidos", y de verdad que lo estamos.
Pues sí, así nos sentimos, agradecidos y afortunados de conocer personas así y de tener la inmensa suerte además de tenerlos como amigos.
ResponderEliminarSoy yo el afortunado y agradecido por tener amigos con los que poder compartir tan buenos momentos. Gracias a todos vosotros.
ResponderEliminarYLQH no les hagas mucho caso a estos dos que te están haciendo la pelota para que los vuelvas a invitar el próximo año jejeje.
Eliminar"Afortunados aquellos que contemplan el Sil desde sus monturas"
Fermín yo ya estoy apuntado. Nos faltaron elementos y los echamos de menos por eso quiero repetir.jajaja
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