Ir al contenido principal

Una nueva lección




Era la primera vez que mi flamante Linda Pulgosa hacia una salida con los muchachos de Pelayo. Una simple llamada telefónica del macho alfa sirvió para amalgamar a 10 bicilovers en los alrededores de Pola de Siero. Le sorprendió lo sencillo que es sintonizar con ellos. Le sorprendió el buen recibimiento que tuvo. Se sorprendió al ver bicicletas con tanto pedigrí. Todas llenas de componente sofisticados y con diversas suspensiones con sistemas HMP, SLR o algo parecido( que nos lo explique Chema). Nunca había disfrutado de un tipo de ruta de esas características. Caminos comarcales, rápidos, sinuosos, muy divertidos y con constantes subidas y bajadas. Se atravesaron pequeños bosquecillos con mucho encanto y con una luz que nos anunciaba el cambio de estación.
Pero lo que más le sorprendió a mi, cada vez más querida bicicleta, fue el colofón final. La llegada a Pola de Siero se hizo por el trazado del Camino de Santiago y la sensación final, fue la de encontrarnos en el Pórtico de la Gloria. María y Fran nos recibieron en el fantástico porche de su casa con las manos abiertas. Cervezas y una riquísimas bandejas de embutidos le hicieron darse cuenta de que el que escribe no se va de ruta con cualquiera.

Comentarios

  1. Todo un lujo de compañia si señor. La ruta de Fran fantastica como siempre. Pena no poder haberme quedado a la pitanza.

    Porcierto a ver cuando te dejas ver (Fermin) en una de estas salidas.

    Un saludo Chema

    ResponderEliminar
  2. Un gran día de amigos y mountain bike del bueno. Espero poder repetir. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. lo he visto ... gracias por compartir el momento

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Weekwed en Cantabria. Territorio Cabañas & Estacas

Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas  ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia.   El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...