Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
miércoles, 3 de agosto de 2011
Por las playas de California
Creeme si te cuento que aquel café me transportó a una playa paradisiaca. Música, chicas y muchas tablas de surf fue lo que me encontré de golpe. Ver pero no tocar era la regla. Por suerte todo transcurría en mi día tranquilo. El olor de las barbacoas me lo ponía difícil. Miles de furgonetas distraían mi atención. Un grupo de músicos con las caras cubiertas estaba subido al escenario. La luz cálida del atardecer se quería colar en mi Lumix. Estos chicos se desplazan en unas pesadas bicis con neumáticos gruesos. Todos miran para el horizonte. Una sensación de tranquilidad recorre mi cuerpo y cuando mejor me lo estoy pasando me despierto con el sonido de: El tren ha llegado a su destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario