He de reconocer que en la imagen no estamos todos los que eramos pero también he de reconocer que todos los allí presentes nos sentíamos como los de la imagen. Mucha historia y mucha música llevábamos encima. Pero Rosendo y Sabina eran los más escuchados. Tambien estaban los Kiss, los vikingos con sus tremendos cuernos y al fondo las cicatrices minimalistas de ni se sabe quien.(Creo recordar que también encontramos a tres bicilover perdidos en la mesa del fondo).El de la gorra "rara" y la melena de palo si que nos alegro la noche con sus canciones roncas y melancolicas, sus lecciones de geografía, sus pequeñas mentiras y sus dotes de artista, perdón de pintor. Pudimos ver su cuadro de aquella famosa iglesia de Venecia cuyo nombre había olvidado a los tres minutos.
En fin, la historia nos la contara Rosendo en su canción y mientras tanto nosotros seguiremos buscando a Roberto detrás de cualquier perilla llena de canas, que encontremos en los locales nocturnos de nuestra ciudad.
P.D. ¡Y todo por tu culpa hermano!
Estoy un poco triste porque no haces ninguna referencia a mi. Estás dolido por que no te achuché a ti?
ResponderEliminarUmmmm ¿y donde está alondra?? me parece que falta alguien en esta historia...
ResponderEliminarEso, eso. Pon nuestra foto. Por favor... me haría mucha ilusión. Ponla, ponla. O es que te avergüenzas de tener amigas como yo?
ResponderEliminarNosotros también queremos que pongas nuestras fotos.
ResponderEliminarVeo que te lo pasas muy bien!.
ResponderEliminarUn beso.
Para mañana la otra cronica.os lo mereceis.Blue
ResponderEliminar