Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
martes, 1 de marzo de 2011
Control de esfinteres
Después de una gran cena, ya sabía lo que iba a pasar. Unos minutos de tranquilo pedaleo y los esfínteres me empiezan a pedir ayuda. La fina lluvia sigue acariciando mi cuerpo pero la batalla todavía esta por empezar. Pasa media hora y mi barriga me empieza a andar s os eses con insistencia. Tengo que detenerme, busco en mi mochila los kleenex y me meto en la espesura del bosque. Tengo que quitarme la chaquetilla y el maillot de manga larga antes de poder desprenderme de los tirantes de mi coulotte. Cuando encuentro el lugar y mientras bromeo con mi compañero, que me espera a una distancia de seguridad, la batalla llega su final y yo me encuentro listo para continuar mi ruta. ¡Que gusto encontrarte otra vez en condiciones de hacer un gran esfuerzo en buenas condiciones físicas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario