Podría contar infinidad de historias dentro de la historia de ese día pero me quedaré con el sonido de mi querida Dichewemy. Un sonido de dolor contenido en las fuertes rampas de bajada desde las Praderas hasta Nava. Un agorero con buen tino dijo que aquel sonido era el sonido que hace un cuadro de carbono cuando dice, hasta aquí hemos llegado. Lo cierto es que mi querida Dichewemy tiene una enfermedad de difícil curación y lo cierto es que el que escribe es amigo de sus amigos y siempre tiene el compromiso de acompañarles en lo bueno y en lo malo y en lo regular. Osea que toca ir al medico con la mayor celeridad posible.
¡Uff! Espero que el médico te de buenas noticias.
ResponderEliminarNo te imaginas cuánto siento haber acertado con el mal de Dichewemy (a pesar de haber quedado como un friki del youtube, según Joserra) pero el sonido me era demasiado familiar. A la espera de volver a vernos lo mas pronto posible para prepararnos para el Atlas.
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