Llevaba tiempo queriendo publicar este vídeo, por las bonitas imagenes que muestra y por las pintas de cerveza tan espumosas que aparecen. Me viene a la memoria las ultimas cañas que me he metido en el cuerpo. El pub es más de andar por casa, aunque se llame Montana. Las pintas y cañas que allí sirven me están haciendo temblar el presupuesto, pero están bien invertidas. Mi compañero no maneja la bicicleta con tanta destreza como Steve pero yo tampoco me parezco a Hans. Las conversaciones seguro que estan a la altura de nuestros dos superbikers.Los personajes que por allí pululan son de notable. Mi cazadora ya lleva la muesca de alguna batalla(¡maldita quemadura!) pero pienso practicar y practicar hasta que lo haga tan bien como ellos( me refiero a la bici). Esa conversación con la música perfecta .Tenemos que repetir, es la única manera de hacerlo bien. Ese día mi tambor sonaba como la canción.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Preciosa canción...muy apropiada para una reunión de amigos, algunos nuevos otros viejos ya..., y entre esquivar quemaduras de cigarrillo, y los dardos de las puyas de alguno, tomarse lentamente una cervecita.
ResponderEliminarAmigo, no cabe duda de que repetiremos.