lunes, 4 de octubre de 2010

Primeras tardes de otoño





En estas primeras tardes de otoño el placer de pasear en bicicleta se multiplica por mil. La temperatura sigue siendo muy agradable y mi trabajo me permite ciertos caprichos. Así que pasarse toda una tarde recorriendo los alrededores de mi ciudad sigue siendo el mejor plan que se me presento aquel día( además es todo llano). En esos senderos, un poco alejados de la urbe, ya te olvidas de saludar a compañeros de pedal, y solamente tienes que preocuparte de observar lo que te encuentras. Puede ser una garza sobrevolandote o una ardilla que corretea por la senda o simplemente ver como el sol se pierde en el horizonte. Sin prisas puedes dejar a tu querida Dichewemy a un lado y dedicarte a inmortalizar unos momentos que son imposibles de inmortalizar. En esos lugares con escuchar el sonido de tu entorno es suficiente. La música de aquel instante estaba bien pero no la puedo reproducir, por eso te propongoo que ahora sentado delante de tu ordenador disfrutaras de este otro sonido.

1 comentario:

  1. Eres increible. Describes con sabia simplicidad momentos íntimos de contacto con lo que te rodea. Un abrazo. Marce

    ResponderEliminar