miércoles, 27 de octubre de 2010

Conversando con la niña

Me la encontré por casualidad en una esquina de mi ciudad. Apenas lo dudé, me senté a su lado y decidí entablar conversación mientras ella se dedicaba a liarse un "cigarrillo". En esos instantes,el tiempo que lleva escuchar I cant stop loving you, descubrimos que nuestra manera de ver la vida era diferente, que los atardeceres son divinos, que la poesía de Walt Whitman (no te detengas) es reveladora, que fumar es malo para la salud y que el sexo mueve muchas cosas. Nos sentimos tranquilos y confiados sabiendo que la vida son instantes y que hay que vivirlos. Nos sentimos afortunados porque no es fácil encontrar personas que te escuchen y que traten de comprenderte. Y nos sentimos seguros porque sabemos donde y como volver a encontrarnos
Volveré a verla y seguramente que conversaremos de otras cosas y seguramente que te lo contaré, aunque pensándolo bien por qué te van a interesar a ti, nuestras conversaciones a la orilla del mar.


1 comentario:

  1. Un gran espacio silencioso contiene en su abrazo la totalidad del mundo natural. Y también te contiene a ti.
    A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.
    Un abrazo desde el barrio alto.

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