Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
Recuerda eso de:"no pesan los años, pesan los kilos". Estoy seguro que a ti no te pesan ninguna de las dos cosas.
ResponderEliminarSiempre pesan más los daños que los mismos años...
ResponderEliminar(juanes)
Lo que importa es tener bien llenito el corazón..
FELICIDADES!!!
Felicidades...estoy segura de que sabrás celebrarlo como sólo tú sabes.
ResponderEliminarFelicidades, es mas importante la edad mental que la biológica ,por eso tu estas hecho un "Yogurín"
ResponderEliminarMuchas felicidades! Y sigue disfrutando a tope de la vida. Eso es lo importante.
ResponderEliminarFelicidades, tio, ya me gustaria a mi tener esa forma fisica a los cuarenta y diez.
ResponderEliminarUn abrazo
Javier
Londres