miércoles, 6 de octubre de 2010

En las carreras







Siguen gustándome las salidas masivas. Esas en las que 250 tipos, venidos de mil lugares diferentes, se reunen para hacer un recorrido circular de 40/50 km y acabar el día con una espicha, la entrega de trofeos( al mas veterano, al club con mayor representación etc.) y el sorteo de regalos.
La inscripción ya es toda una historia.Te vas encontrando con viejos amigos, viendo su nueva bicicleta, observando que ahora se depila las piernas y que tiene pinta de más pro. Cuando llega la salida, el lió se hace mayor. Todo el mundo quiere colocarse en los primeros lugares y no hay quien se revuelva. Los primeros caminos generan los primeros atascos. Luego se va tranquilizando todo y cada uno ocupa su lugar. Es el momento de pedalear tranquilo y disfrutar del entorno. Cuando llegas al habituallamiento tienes tiempo de comentar la jugada con los compañeros y rapidamente otra vez a subir montañas. Los últimos kilómetros son otra historia.Todos sentimos la linea de meta y eso hace que tu bicicleta tenga alas.
Después es otra película. Colas para limpiar la bici. Problemas en el vestuario para poder ducharte y la ventaja que ese tiempo de espera lo utilizas en volver a hablar, ver los "pepinos" que se han comprado los más pros y hacer planes para próxima semanas.
El final de fiesta tampoco tiene desperdicio. Carreras para pillar la tortilla, los calamares y los chorizos a la sidra. Cuando ya tenemos el estomago lleno llega el sorteo de premios. Tu dorsal es el nº a seguir. Pequeños detalles que hacen que, si eres tu el afortunado, marches para casa con una doble sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario