Ir al contenido principal

Los hermanos Dalton (Bob, Emmett y Gratton) , uno que quiere fabricar bicicletas y la novia bipolar

No es fácil encontrar a tres hermanos bien avenidos circulando por los caminos de mi ciudad. No es fácil encontrarte con individuos que dediquen horas de sueño a diseñar bicicletas minimalistas. No es fácil que te guste escuchar mil veces la misma canción. No es fácil que tu compañero de ruta acepte un consejo de amigo. No es fácil que un pastor eléctrico te de una descarga y tu aductor se recupere. No es fácil encontrar en goear la Letra de la canción 'MI NOVIA BIPOLAR' de 'MODHULAR'. No es fácil quedar para comer con tus seres queridos y llegar siempre tarde.
Lo cierto es que aunque hay muchas cosas que no es sencillo que ocurran, en ocasiones nos pasan. Es bonito poder compartir con tus compañeros experiencias que vayan más allá de las hazañas deportivas. Es bonito que te reciban con una sonrisa y una caricia. Es bonito ver que las cabinas telefónicas están llenas de usuarios a las tantas de la madrugada. Es bonito despedir el año paseando por Muniellos con tres buenos tipos. Es bonito tomar una Franciskaner con tu hermano del alma. Es bonito escuchar a los demás durante horas y horas. Es preciosa la poesía de mi amiga Marta.

Comentarios

  1. Jose estas como un burro, la canción es La princesa Bipolar del Grupo Niño Malalengua.

    Pero se agradece igual,amigo. Bueno en la próxima salida te la cantaré. Y recuerda el tema pendiente en el Patio de la Favorita.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana