Me contaba el hombre de la imagen que su mejor regalo de Reyes había sido una bicicleta. Una bicicleta que le enseñó que su barrio tenía limites pero que podía explorarlos en su compañía. Que con su caña de pescar podían ir a la costa y pasar tranquilas tardes. También le enseño que los bolardos con forma de bola son duros y que si no tienes precisión al subirlos, te puedes hacer mucho daño.
Pues en esta bitacora deseamos que el día de la magia y los sueños sea eso, un día de suenos y un día mágico. Deseamos que a muchos niños les pase los mismo y que cuando tengan 38 años, recuerden esos momentos y sobre todo que sigan recorriendo el camino de la vida con la misma frescura que lo hace mi compañero. También tendremos un recuerdo para los que nos son tan afortunados como nosotros. Nos acordaremos de Miss Carrusel y de los del club de los desafortunados y seguro que nos saltará una lagrima en algún momento del mágico día.

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