lunes, 19 de enero de 2015

Sonaba Héroes del silencio...





Sonaba en los altavoces Héroes del Silencio mientras ellos habían decidido pasar el domingo de otra manera. Eran más de mil, en grupos numerosos, en pareja, individualmente. Compañeros de trabajo, compañeros de gimnasio, compañeros de equipo. Todos con buena sonrisa y todos llenos de barro hasta las cejas. Decir que la carrera era fácil es mentir. Decir que no hubo accidentes y lesiones serias también  mentir. Centenares de curiosos cámara en mano, como el que escribe, les acompañabamos en su carrera. La lluvia
 se apuntó para hacer el espectáculo más complicado.
Rampas imposibles, sacos terreros, troncos, neumáticos, vayas electrificadas, contenedores con agua helada y otra serie de obstáculos que parecían recubiertos de mantequilla
Pero ante todo buen humor y cariño. El respeto y la admiración de los que veíamos los toros detrás de la barrera y los familiares para dar un abrazo al acabar la carrera.

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