Todos se habían preparado con mucha ilusión. Había seguido desde la distancia su preparación. Su reto era importante, 160 Km. para una jornada de sábado no está al alcance de cualquiera. Mi club había organizado el finde con gran esmero. Un buen alojamiento, una suculenta cena la víspera, elaborada con cariño por un par de buenos cocineros y aderezada con alguna exquisitez donada por sus mamis. El día de la prueba la lluvia y el frío hicieron su aparición con las primeras luces de la mañana. Lo que se suponía un reto de gran dificultad, se transformó en una hazaña con tintes épicos. Acabar el recorrido se hizo verdaderamente complicado. He visto fotos de pies hinchados de Ángel, he visto caminar cojeando a mi buen amigo Alberto con los isquiotibiales hechos papilla y he escuchado lo de la fractura en la mano de Agustín. Otros me hablaron de la tremenda dificultad que tenían, al finalizar la prueba, para coger el movil y llamar a sus familias. El frío les había paralizado. Lo que me admira es la capacidad de sacrificio y el gran tesón que han puesto en cumplir una de sus ilusiones. Son un ejemplo para todos. Imagino que si todos y cada uno de nosotros pusiésemos las mismas ganas y empleásemos las mismas energías en cumplir nuestros sueños, todos seriamos más felices.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
Qué ganas de sufrir, parecen del Atlético de Madrid. Las crónicas que a mi me llegan no son distintas, hipotermias y manos incapaces de abrir la anilla de una lata de refresco.
ResponderEliminarComo decía el ratón (...ya te enseñaré el video que es muy bueno...)lo que no te mata te hace mas fuerte. Ese día nos fuimos a casa sorprendidos de nuestros propios límites, de cómo nuestro cuerpo, si nos lo proponemos, llega mucho más lejos de lo que pensamos si logramos que nuestra razón no le convenza para que abandone. En definitiva, todos somos un poco más fuertes de mente desde el Soplao´12. En cuanto al estado físico...ese no tiene secretos...más entrenas, más andas
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