Visitar Arnedillo y pegarme un buen baño en sus aguas termales era un deseo que rondaba en mi cabeza y que no imaginaba que se cumpliría con tanta celeridad. Pero en ocasiones los astros se ponen de tu parte y se cumplen los sueños. Me imaginaba otra cosa pero el agua estaba a 41º y el baño fue placentero y relajante. El contraste entre el frío del exterior y la calidez del agua me hizo entrar en calor y te puedo asegurar que no me habría salido de allí de no ser por...
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
....y menos mal que saliste!
ResponderEliminarSi te quedas un poco más te comemos con patatines.
ResponderEliminarno tienes ni un pelo de tonto.
ResponderEliminarTe comemos? creo que hay determinadas comidas que no se comparten. Lo siento.
ResponderEliminarEsto esta subiendo de tono ja ja!
ResponderEliminar