lunes, 13 de febrero de 2012

Doucement que diría un frances.



Solamente los 8ºC y las bajas temperaturas del fin de semana no fueron dulces. Como me decía la artista del barrio alto, es bueno hacer viajes hacia nuestro interior, recluirnos un poco para poder reconocernos y desde aquí despegar con más energía
A mi me gusta hacer esas revisiones sobre mi bicicleta. Ayer era uno de esos días. Mi teléfono no fue capaz de encontrar compañero para rodar. El frió me hizo pertrecharme en exceso. Guantes y una buena chupa era lo único que necesitaba. Una visita a la gasolinera para poner la presión adecuada a mi fixed y a tirar millas. Una saluda urbana de tres horitas da tiempo para todo. Contemplar el paisaje, sesión fotográfica, compra en el mercadillo, charla con gente positiva y tiempo para disfrutar recordando los buenos momentos de la noche pasada.
Unos rayos de sol rozandome el rostro me recordaron que después del invierno llega la primavera y que a la tormenta siempre la precede la reconfortante calma.

2 comentarios:

  1. Los hay que salimos a pesar de las bajas temperaturas ¡Vaya teléfono!

    José Luis.

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  2. Zambúllete en el medio de las cosas, ensuciate las manos, cae de rodillas y después, trata de alcanzar las estrellas.
    La quietud, la parada, el no hacer, incluso la soledad es un bálsamos para continuar por el sendero, el interior, el de tu vida.
    Abrazos desde el Barrio Alto

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