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Va a empezar a llover....



No era mala idea despedir este extraño verano con una salida por la zona central de mi región. Una salida clásica circulas que comenzamos en Nava con 4º y que acabamos en una sidrería muy recomendable, tomándonos un refresco, delante de unos afortunados clientes que se estaban comiendo un cachopo kilométrico y con un aspecto tan saludable como el paseo que nos acabábamos de meter.
No esta mal el numero 3 para hacer un agradable equipo. Mis compañeros me brindaron una jornada sin sobresaltos con 1600 mts de ascensión y un delicado sol que nos fue acariciando la cara durante toda la jornada. Todavía pudimos disfrutar de pistas secas y rápidas. Apenas un par de tramos en ascenso con tierra húmeda que nos hicieron imaginar lo que está por llegar. Sin prisas pero con agilidad dimos cuenta de 40 km que en ocasiones nos pusieron las cosas difíciles hasta llegar a Las Praderas. Sigue siendo un lujo llevar compañeros que hacen maravillas con sus monturas .

Con dolor de huesos y un sol tremendo recorríamos la autovía del Cantábrico en dirección a nuestro hogar. Sabíamos que era el ultimo día de verano del otoño. Me resistía a acabar un día tan bonito de aquella manera. Una llamada a otra bici amiga hizo que la comida, al sol de poniente, fuese un remate de lujo. Mi querida Blue también tenia derecho a despedir el verano con el sol en la mejilla , una alegre conversación y la ilusión de quien comienza a despegar en este otoño tan particular.

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