En mis dos sesiones de btt he podido disfrutar en solitario y en compañía de las vistas que te muestro. No puedo dejar constancia de ese nuevo tacto que tienen los tacos de mi cubierta 2.1, al deslizarse por terrenos con la tierra húmeda o el sonido de la hojarasca del bosque de coníferas o la dificultad que entrañan esas piedras sueltas y resbaladizas de las bajadas que he realizado. Pero, tu y yo sabenos, que la única manera que tenemos de compartir esas sensaciones es saliendo a rodar con nuestras queridas trotonas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario