Desde esta bitácora solamente quiero mandar un abrazo al dueño de la bicicleta de la imagen. En ocasiones bastan dos palabras y una mirada para sentirte cómodo con una persona. Me vio haciendo una fotografía a su querido bicicleta (supongo). Me llamó la atención. La bicicleta estaba presidiendo la escena.Un montón de gente en el agua, los socorristas allí delante y su dueño secándose envuelto en una gran toalla. Su mirada alegre, su barba empapada y sus pendientes brillantes le daban una imagen de bohemio que me gustó. Supongo que tardaré en volver a saludarle. Supongo que seguirá paseando por su bonito pueblo, en bicicleta y disfrutando del placer de los sitios tranquilos y con poco trafico. Espero que vea este post y que le guste la canción, le pega mucho y para el son las imagenes que estas viendo.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Gran abrazo para ti! y mil gracias por aquel momento, fue un regalo que todavía estoy disfrutando: Buena singladura, nuestros caminos se volverán a unir, en esta vida o en otra...
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