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La cascada de Nocedo


Mi cabeza iba sin rumbo fijo cuando al doblar una curva me encuentro un tumulto de gente que se perdía por el medio de unas rocas hacia la renombrada Cascada de Nocedo. Como yo marcaba mis tiempos y mi ritmo decido pararme a disfrutar del lugar y de la compañía. La sombra que proporciona la roca y el agua que brota en abundancia hace que la sensación sea muy agradable. Supongo que apenas ha cambiado el lugar en la ultima década y me agrada saber que sigo con precisión los pasos de Julio Llamazares.
"Por la carretera arriba, camino de Nocedo, el viajero no tarda en alcanzar la curva en que se unen el río Valdorria y el Curueño.La cascada de Nocedo, tan oculta y perdida entre las peñas que los viajeros pasan muchas veces por su lado sin sospechar su existencia. La cascada esconde su belleza en la angostura de una grieta que el río de Valdorria he abierto en plena roca para poder salvar el desnivel que lo separa del Curueño."
Julio Llamazares. El río del olvido Seix-Barral biblioteca breve.

Comentarios

  1. Tenías que haberla conocido antes.Todo cambió bastante, había que meterse por una vereda resbaladiza y después mirar hacia arriba hasta que la encontrabas. Fui muchas veces, hace años que no la visito, pero cuando yo iba no había gente, media docena de locos como yo.¿Hasta dónde subiste? ¿Fuiste a Valdorria? o seguiste camino a Lugueros.
    La cuenca del Curueño es muy bonita en verano pero dura en invierno.Eso que quitaron los árboles que había entre La Vecilla y Valdepiélago, aquello era una preciosidad. Ya ves ¡cacicadas! parece que te estoy echando a tí el sermón.
    Me alegró mucho verte por esos "andurriales".

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