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La borrina del Pienzu nos llevo...

La borrina que había en el Pienzu nos quería llevar al hayedo de la Biescona y entre paso y paso lo que descubrimos fueron las fuentes de Obaya. Dejarse llevar por el encanto del Sueve nos hizo encontrar un remanso de naturaleza y poder retroceder de un plumazo diez mil años( no esta mal). Pero también encontramos una explotación minera de los romanos, unas plantas venenosas con muy malas intenciones, huellas de animales y sobre todo una vegetación exuberante. Y todo esto solamente adentrandose en los caminos que rodean el precioso pueblo de Gobiendes.
El centro de interpretación del Sueve de la mano de Julio esta tratando de dar un impulso al turismo en la zona y con sus conocimientos y el gran potencial del entorno muy pronto se puede convertir en un referente en nuestra comarca. Es sorprendente encontrar un grupo de alemanes que se han desplazado hasta nuestra tierra con el único objetivo de conocer el hayedo de la Biescona.

Comentarios

  1. El sonido de ese tambor es un canto de tu corazón, poco importa si es sístole o diástole....lo importante es que siga sonando.

    El hayedo..........una historia viva en permanente expansión

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¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana