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Siempre se encuentra un bar al final de la ruta.


Siempre se encuentra un bar al final de la ruta. Este no es el caso. Existe un lugar en los montes de Peñamayor en el que solemos hacer un break. Su ubicación es magnifica, centro de la comarca y con unas vistas espectaculares. Me parece la zona de Nava (Asturias) un lugar ideal para pedalear. Muy accesible  y lleno de pistas ciclables y muy rápidas.
Ya en los primeros tiempos del btt en aquellas fiestas de la avellana, en Carancos, nos empezamos a dejar los higadillos en sus serpenteantes pistas. Bonita e ineludible  cita al comenzar el otoño y entrañables momentos de horquillas rígidas, rastrales y frenos cantilever.
Pero el bar de Les Praeres ya estaba allí. Las imagenes que te posteo son más recientes. Aquel día y como en otras ocasiones nos detuvimos allí y una inoportuna granizada nos regalo una agradable cerveza acompañada de la larga historia del local. Unos prismáticos nos permitieron ver rebecos, un enorme mapa que adorna la pared nos permitió visionar nuevas rutas, una fluida conversación nos permitió descubrir la grandeza del fundador del bar y alguna que otra tropelía que se ha cometido en la zona.
Después de una calurosa despedida pudimos disfrutar de la tremenda bajada de asfalto que nos llevaría hasta la civilización, pero desde ese momento sabemos que el fundador de les Praeres(665124264) hizo con sus propias manos, su sudor y una tremenda paciencia, todas y cada una de las curvas que vamos dejando atrás.

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¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana