Ir al contenido principal

Con 75 corazoncitos


Un afortunado me puedo considerar por un millón de cosas que ya sabéis y por otras que me suceden casi a diario. Unos días atrás tuve la ocasión de descubrir un bosque muy cercano a mi ciudad. El bosque es precioso y con una historia detrás, llena de matices. Pero lo descubrí rodeado de 75 corazoncillos de apenas cuatro años. He tenido la suerte de disfrutar del más dulce de los honores. Estaréis de acuerdo conmigo que salir al monte es una gozada. Pero si lo haces con 75 niños de cuatro años. Si es la primera vez que esos niños hacen una salida de todo un día. Si es la primera vez que esos niños salen acompañados de sus profesores. Si salen a descubrir la maravilla del otoño. Si todo lo hacen a través de juegos. Si encuentran un tesoro escondido. Si escuchan elsonido de un pajaro. Si se comen un bocadillo al tenue calor de los rayos de otoño. Es un verdadero lujo que solo nos podemos permitir los profesores de gigantes de cuatro años. Y lo bueno es que eso sucede todos los días con miles de situaciones y yo tengo la suerte de verlo.

Comentarios

  1. Si señor todo un lujo,al alcance de unos pocos

    ResponderEliminar
  2. Soy la afortunada madre de uno de tus corazoncitos....! y si, no pudo venir más entusiasmado ....

    Gracias!!!

    ResponderEliminar
  3. La impronta que dejan en la mente de un niño esas experiencias tan positivas son imborrables. Charlynos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Costa Atlántica Portuguesa . Eurovelo 1 Norte/Sur

La propuesta para agosto de 2023 será bastante distinta a lo que solemos hacer habitualmente. En esta ocasión seguiremos con total fidelidad el trazado de la EuroVelo 1, aunque lo recorreremos en sentido inverso al habitual. En lugar de avanzar hacia el norte, pedalearemos de norte a sur, en un itinerario de casi 400 kilómetros que, como a nosotros nos gusta, discurre muy pegado al mar. Gran parte del recorrido coincide con el Camino de Santiago Portugués, lo que añade un atractivo especial al viaje. Esto nos permitirá apoyarnos en la extensa red de albergues que existe en Portugal y, al mismo tiempo, compartir camino con peregrinos llegados de muchos lugares. Esos encuentros, las conversaciones improvisadas al final de la jornada y las pequeñas historias que cada viajero trae consigo forman parte de la esencia de este tipo de rutas y enriquecen la experiencia mucho más allá de los kilómetros recorridos. Pero el planteamiento de la aventura guarda todavía otro ingrediente que despierta...