Las lluvias de esta temporada nos dejan un paisaje inundado de colores. El mismo paisaje con unos meses de diferencia y en otras compañias. Más aguas, más frio, más tranquilidady sobre todo más tiempo para escuchar el sonido de la corriente golpeando las redondeadas rocas. Como dice mi amigo el otoño esta hecho para la montaña.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
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