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La vecina de mi mamá.

Mi mamá vive muy cerca de una de las sendas verdes que rodean la ciudad. La vecina de mi madre ve habitualmente a usuarios de dicha senda . Por allí pasan ciclistas de fin de semana. Chicas en operación vikini, abuelitos que desde siempre tienen bici, jovencitos que salen con su primera novia a disfrutar de la tranquilidad del entorno, pros que desean salir al monte a toda velocidad y otras tribus de distinto pelaje.
El caso es que desde esta bitácora animo a esta vecina, que sé que leerá estas lineas, a sacar las bicicletas del trastero y con su chico iniciarse en eso de sudar dando pedal. Lo del coulote y el maillot puede esperar. Lo importante es que cojas a tu chico, engrases las cadenas, revises los frenos y te pongas a funcionar. Lo de al finalizar la ruta tomarse un café en Asun es buena idea pero estoy seguro que los primeros días sentirás la fatiga en tus piernas y te sentará mejor el sofá de tu casa. Yo solo te puedo ofrecer rodar a vuestro lado o como mucho, el sillín posterior de mi querido tándem. Pero puedes estar segura de que en cuanto empieces , no podrás parar.

Comentarios

  1. Anónimo6/3/12 20:54

    Pues me tomo la libertad de animar yo también a la vecina de tu mami porque puedo asegurarle que yo te hice caso y fue una de las mejores experiencias. M.C.

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