viernes, 9 de septiembre de 2011

Encuentros en la cocina de la universidad

Una simple mirada fue suficiente para saber que era el. Lo había visto en las paredes de mi ciudad, había visto sus exposiciones y no podía imaginar que en algún momento de nuestras vidas nos cruzaríamos. Su mirada de niño bueno le delató. No podía ser otro. Delante de mí estaba el Sr.X. Era el espacio ideal. Rodeado de artistas y en un lugar que perfectamente podía ser una galería de arte de Berlín. Si queréis saber algo de su biografía solamente tenéis que ampliar la imagen. Yo espero volver a encontrármelo en cualquier apartado rincón de la ciudad. Se con certeza que, en alguno de sus trabajos se acordará de los bicilovers que le seguimos y también se con certeza que aceptará de buen grado dar un paseo nocturno con el que escribe, para descubrir todo el arte que esconden nuestras paredes.


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