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Ya vamos cogiéndole el truquillo.

Lo de los últimos domingos va a ser la tónica en la próxima primavera. Creo que hemos inventado una nueva manera de programar la ruta a seguir. Nuestro experto informático, tipógrafo y además bicilover, nos sorprende cada domingo con una ruta diferente. Con uno de sus programas nos organiza la salida. Fija un punto de salida, unos pasos intermedios y el lugar de llegada. Luego comienza su trabajo, nos busca los caminos a seguir. Deben ser caminos por los que no hemos pasado nunca o con dificultades añadidas (mucho barro, un desnivel desproporcionado, completamente cerrados etc.).
Lo de este domingo se ha complicado un poco más. Tres pinchazos, una rotura de cadena y más de mil portillas a superar. Algún día hablaremos de la gente que al arreglar los pinchazos se deja el tapón del obús entre la cámara y la cubierta y de los efectos que esto produce.
El resultado es que no podemos presumir de kilometraje, ni de velocidad media, pero nos permite llenarnos de barro, maldecir nuestra mala suerte y sobre todo, ejercitar todos los músculos de nuestro cuerpo.
P.D. ¿El próximo domingo que pasará?

Comentarios

  1. Como ya comentabamos, averías tan repetitivas y por parte de una persona, dan lugar a ciertas sospechas sobre precipitar el retorno prematuro...ejem.

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