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Noches del Savoy

Lo que me suponía, la música en directo crea adicción y ahora que en los locales no hay rastro de humo, las veladas resultan mucho más saludables.
Aquel día fuimos el team 85 (solamente faltaba un componente) con la intención de relajarnos escuchando canciones del lejano Kentucky para empezar y canciones del cantante de Menfis para acabar la noche.
Siempre me han gustado esos pequeños locales llenos de gente de lo más alternativa. Suele reinar un ambiente de tolerancia y de tranquilidad muy saludable. Todo el mundo pendiente de los sonidos, haciéndose fotos y luciendo estilo vintage en la mayoría de los casos.
Pudimos ver los secretos que llevaba el manager de los Kentucky en su maletín de bolsillo, escuchar el delirante sonido de uno de los imitadores de Elvis con mas estilo que se puede encontrar en España (venían de Madrid).No fue difícil hacer una risas con nuestros compañeros de viaje. La noche fue pasando muy rápidamente. Es cierto que me hubiese gustado compartir el momento con algún compañero más, pero el capitán del equipo y el que escribe se lo pasaron de lujo. Que suerte poder compartir esos momentos de ocio. La música lo hace todo más entrañable. Atras dejamos las duras jornadas de entrenamiento que seguimos estas últimas semana. Ahora solamente toca hablar, intimar y dejar que la música te lleve a lugares alucinantes.
Lo que tenemos claro es que las noches del Savoy no han hecho más que empezar. Volverá a ser duro hacer la salida del domingo con el sueño y el cansancio de la noche del Savoy, pero el team 85 acaba de institucionalizar ese tipo de escapadas musicales. Lo único que deseamos es que nos acompañes tú y que el nivel musical vaya mejorando poco a poco.


P.D: Kai, ya tenemos otro templo para deleitar nuestros sentidos en compañia de nuestras princesas, bueno al menos tú en compañía de tu princesa, yo iré sólo ...con mi arrogancia.


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Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana