lunes, 5 de agosto de 2019

Vias verdes

No era la primera vez que recorría esa vía verde. Pero en esta ocasión me había acercado a OJOS NEGROS para explorar nuevos territorios. Mi intención llegar a Teruel y así finalizar la etapa que había programado. ¡Qué difícil se hace pedalear con viento en contra! Los kilómetros se multiplican por diez y lo que aparentemente es un paseo se convierte en una dura etapa de "montaña".
Pero que reconfortante resulta ir en bicicleta por lugares seguros, sin ruido y con la única compañía de los pajaritos que se cruzan en tu camino.
Recorrido muy solitario y en el que no me encontré a nadie, como había sido la tónica general del viaje. Pero que gratificantes esos momentos de casuales conversaciones con las personas que te encuentras. Un recorrido tan solitario hace muy especiales esas conversaciones y te "obliga" a parar con todos los seres humanos que se cruzan en tu camino.
Se me sigue atragantando   aquel cicloturista de Peralcense que  paso como alma que lleva el diablo y se perdió la bonita charla con el frutero de la zona.

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