Pasear por la ciudad con mi pequeña Brompton es todo un lujo. Posibilidad de descubrir rincones y posibilidad de re descubrir lo ya conocidos. Siempre con la cama de fotos al hombro para inmortalizarlos.
En estas ocasión hemos encontrado unas escaleras que hablan. Nos incitan a ser mejores personas, nos mandan mensajes de convivencia sana. Con palabras bonitas podemos llegar más lejos y podemos simpatizar con el mundo que nos rodea. Lejos de ideas políticas y de posicionamientos radicales, nuestra querida plegable nos lleva con calma a otros mundos que deseamos lleg3un pronto para quedarse.

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