Hemos tenido la oportunidad de presenciar el esquilado de 500 ovejas. Nos ha impresionado lo duro de su trabajo. Calor,sudor y concentración durante muchas horas. Tres esquiladores de Cabeza de buey a pleno rendimiento para cepillarse en una jornada los 500 ejemplares. Ocasión de convivir con tipos duros y sencillos. Poco acostumbrados a hablar y muy acostumbrados a trabajar.
Dos meses y medio alejados de sus casas y doblando el espinazo para llevarse el jornal a sus casas. Personas enamoradas de su trabajo y con ganas de seguir viviendo de la tradición.

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