Apenas 16 horas antes estábamos haciendo un rutón por el occidente asturianao. Pero la pequeña brompton y una mini bici de supermercado eran mis compañeras en ese instante. Nada que envidiar a las "pata negra" del día anterior. Hay un momento para cada cosa y ese túnel hizo las delicias de mi querida Zen y de mi gran Olympus.
No entiendo por qué me gustan tanto estas tristes canciones que te posteo pero tampoco le voy a buscar una explicación. De momento si que sé donde duerme mi chica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario