Empieza la primavera. Serán, como siempre, tiempos con un clima cambiante. Sol a ratos, vientos racheados y lluvia cuando menos te lo esperas. Pero son tiempos revueltos para muchas más cosas. El domingo sentados en la mejor coctelería de la provincia me decía un sabio amigo, que la gente se empeñaba en no ser feliz. Mirando a la gente a la cara me doy cuenta de que esa afirmación es cierta. Se me acaban de colar en el supermercado, la palabra mágica de "vayan por orden" hace que todo el mundo salga pitando para colocarse el primero.
La señora del perro que cuando paso por la acera en mi bicicleta me lanza unos improperios a todas luces excesivos.
Y como estos ejemplos podría seguir escribiendo hasta hacerme sangre en los dedos.
Pero me quedo con ese saludo diario del niño de 11 años, que lo sabe todo de formula 1 y que tiene una mirada tan limpia que espero no se le borre nunca.
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