A punto de empezar la primavera y me encuentro con esta escena en el parque más cosmopolita de la ciudad. Mi querida brompton me pidió parar y escuchar. Pero como el mundo es muy pequeño. Me paro y reconozco detras de las gafas a Estefan.
Pues lo dicho, siempre hay sorpresas cuando miras con los ojos de descubrir.Y si además recorres la ciudad con tu bicicleta, te da tiempo a ver muchas más cosas.
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