Con ellos siempre resulta todo más natural. Que el ciclismo es un deporte muy implantado en las zonas rurales, lo tiene claro casi todo el mundo. Que las personas que viven en las zonas rurales tienen una forma distinta de relacionarse, es algo que vemos cada vez que vamos al campo.
Lo cierto es que solamente compartimos unas decenas de minutos de conversación y que hicimos menos de una decena de kilómetros a lomos de nuestras MMR. Pero con ellos resulta todo más sencillo. Ni te vacilan, ni se quieren hacer los macho man y para todo utilizan un lenguaje muy claro. De su nombre ni me acuerdo, su bicicleta tampoco fue motivo de charla. Pero si que hablamos de cosas menos banales pero tampoco muy transcendentes. Es seguro que el muchacho de Baldornón y residente en Pola de Siero esta feliz consigo mismo y con la vida que vive, y eso si que es bonito.





