En mi ciudad no es normal encontrarse con adultos jugando a ser niños. Pues eso es lo que hacían los los muchachos de las Brompton. Todo estaba a nuestro favor. Después de la tormenta el cielo estaba claro y el sol se escondia vestido con un precioso naranja. Solamente hablamos de bicicletas. Nada más agradable que salir con tipos inteligentes y con don de gentes. Se lo sabían todo sobre las Brompton, fue una buena manera de profundizar en la materia. ¡Qué fácil resulta entablar conversación encima de una bicicleta!. Con el rodar alegre de las plegables nos dimos un paseo muy chulo con el mar cantábrico de testigo Como no podía ser de otra manera dejamos nuestras bicicletas a mano y nos sentamos en una terraza a charlas. Seguro que en algún momento haremos una quedada de Brompton hemos descubierto un sentimiento parecido hacia esta marca. Pero lo ma´s importante, como siempre, siguen siendo las personas y por eso nada habría sido lo mismo sin mis compañeros. Mas tarde se encendieron las luces del coche y cuando mi bicicleta descansaba en su minúsculo maletero pudimos darnos cuenta de lo grande que es volver a encontrase los amigos.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
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