Demolición, desolación, destrucción y otras cosas es las que veo en más ocasiones de las deseadas. Un fuerte sonido me hizo mirar para allí y vi como todo se iba abajo. Aquellos ojos negros a la salida del pozo acompañaron mis primeros paseos.Siempre me impresionó ver a los mineros al entrar y salir del tajo. Muchas historias y muchas personas. También mis primeras instantáneas en blanco y negro en aquel baño-laboratorio. La magia de ver aparecer una imagen en las cubetas rojas. Ahora la famosa "Carioca" convertida en chatarra y al final quedará todo plano . Y la imagen más dolorosa la que no posteo porque es muy fuerte todo lo que ha hecho que se llegase a esta situación.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
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