Hablando de ironía. Recuerdo que en el programa, hablé principalmente sobre la relación entre la vulnerabilidad y la condición de viajero. Sólo abriéndose y estando dispuesto a recibir lo que venga, ya sea bueno o malo, el que viaja puede esperar beneficiarse de su viaje plenamente, a nivel personal y de forma duradera. No hay desafío sin vulnerabilidad. Una vez que uno empieza a despojarse de sus defensas se percata de cuan ligero y fácil es el camino, de la sobrecarga que supone la armadura que se ha construido con la educación recibida.
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