Es cierto que vale la pena estar en mi ciudad, pero no es menos cierto que esa adicción que tenemos a irnos los fines de semana a las montañas, hacen que disfrutemos de una envidiable salud mental. En nuestros pulmones entra aire puro para cinco días.Los músculos de nuestra cara hacen un intenso ejercicio.Si tenemos suerte y besamos el suelo, nos damos cuenta de que somos humanos. Intercambiamos cotilleos. Compartimos alimentos. Alimentamos nuestros sueños cuando plantificamos nuevos recorridos y volvemos a casa con un puñado de fotos y anécdotas para compartir contigo.viernes, 1 de abril de 2011
De nuevo en la ciudad
Es cierto que vale la pena estar en mi ciudad, pero no es menos cierto que esa adicción que tenemos a irnos los fines de semana a las montañas, hacen que disfrutemos de una envidiable salud mental. En nuestros pulmones entra aire puro para cinco días.Los músculos de nuestra cara hacen un intenso ejercicio.Si tenemos suerte y besamos el suelo, nos damos cuenta de que somos humanos. Intercambiamos cotilleos. Compartimos alimentos. Alimentamos nuestros sueños cuando plantificamos nuevos recorridos y volvemos a casa con un puñado de fotos y anécdotas para compartir contigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario