Penetrar en una cueva hace que sienta un poco de vértigo mental..., el deseo de entrar en esas cavidades oscuras y misteriosas es mayor que el miedo que me produce no saber que es lo que te puedes encontrar..., la humedad , el contraste de temperatura con el exterior...la oscuridad...el silencio roto por el sonido de nuestros pasos y alguna que otra risa nerviosa, consiguen que mi mente se concentre exclusivamente en sentir...en vivir...