jueves, 4 de noviembre de 2010

Extrañas fijaciones

No se que me pasa ultimamente pero la fijación que me ha entrado con la coliflor es tremenda. Empiezo a recordar esas celebraciones en las que mis progenitores y los progenitores de mis progenitores, me agasajaban con dichos alimentos y me vuelvo loco. Pero más loco me vuelvo cuando enciendo el fogón y quiero hacer algo parecido. Ni la textura, ni la presencia , ni el sabor son lo mismo. Ahora me doy cuenta de eso que llaman hacer las cosas con cariño y con amor. Pero, ¿ acaso yo no lo hago con cariño?, entonces ¿qué falla?. ¿Puede ser la materia prima?, ¿puede ser que ya ha pasado un siglo de aquello?, o puede ser...
Bueno, no tengo una buena explicación, pero por lo menos me quedaré escuchando una bonita canción

3 comentarios:

  1. En mi casa también había mucha costumbre de tomar en Navidades fritos de coliflor ...¡y me encantan!!!, de todas formas estoy segura de que los tuyos estarán exquisitos también...no me preguntes el por qué, pero estoy segura...

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  2. Compartimos extrañas fijaciones alimentarias(Me informo mi madre de esta entrada)
    Seguro que esta buenisimo...Mirando la foto ya quiero una.
    Un besin de tus amigas de Luanco.

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  3. Pues tienen buena pinta y a mí me suenan a caseritas....
    un besazo

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