jueves, 11 de noviembre de 2010

Parece que fue hace un siglo.





Hablaba con mi querida Bluetomate y mientras veíamos estas imagenes, nos parecía que eran de otra época. Tan solo una semana después y nuestra ciudad parece otra. Pasamos de los plácidos atardeceres a los días de tormenta, en un instante. Sus cubiertas desgastadas ya piden ser renovadas. Seguiremos recorriendo los mismos lugares pero la ropa de abrigo será nuestra aliada y el viento en nuestras caras, el compañero de los próximo meses. Ganaremos en tranquilidas. Los paseos y las sendas estarán menos concurridas y podremos ir fijandonos más en el entorno y menos en la conducción.

1 comentario:

  1. los dos la misma canción....
    esto está más que claro para mí...
    jejejejeejejejejejejjeejeje
    Me alegro un montón de verdad.

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